ANA MENDIETA

آنا مندييتا
安娜门迭塔
アナ·メンディエタ
АНА МЕНДЬЕТА

Untitled, Facial Hair transplant, moustache

ANA MENDIETA 6

source: entretenimentouol

Ana Mendieta
Nasceu em Havana em 1948. Morreu em Nova York em 1985.

Aos 12 anos, passou a viver nos Estados Unidos em orfanatos e instituições junto com a irmã mais velha. Foi aluna de Hans Breder, na Universidade de Iowa, num dos primeiros cursos interdisciplinares daquela instituição, entrando em contato com a vanguarda artística do início dos anos 1970 e com o movimento feminista.
Em 1972, Mendieta começa a fazer performances e earth-body works. Sua série Silueta, feita no México e em Iowa de 1973 a 1980, é seu trabalho mais comentado. São mais de cem obras em que Mendieta faz a silhueta de seu corpo aparecer em meio à natureza: no chão gramado, de terra batida ou molhada, na areia, num solo rochoso, entre uma vegetação rasteira ou na água. A artista também utilizava o fogo, demarcando os limites de seu corpo com pólvora e acendendo. Muitos de seus filmes mostram as silhuetas sendo queimadas e as cinzas que depois sobram.

Morte e vida, em seus aspectos naturais e culturais, são temas recorrentes. Alguns de seus earth-body works e de suas performances foram gravados e fotografados. Quer seja reproduzindo com seu corpo uma cena de estupro ou inscrevendo símbolos femininos na paisagem, seus trabalhos marcaram a história da arte recente.

Seus trabalhos participaram de importantes exposições em tofo o mundo/; Estados Unidos, Europa, Cuba e Roma. Depois de sua morte exposições retrospectivas foram feitas no New Museum of Contemporary Art (1987), Helsinki City Art Museum (1996), Fundació Antoni Tàpies, Barcelona (1997), Whitney Museum, Nova York (2004) entre outros.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
source: eaiorg

Born in Havana, Cuba, Ana Mendieta was exiled from her native country in 1961, just before the outbreak of the Cuban Revolution. Much of Mendieta’s work expresses the pain and rupture of cultural displacement, and resonates with visceral metaphors of death, rebirth, and spiritual transformation. A seminal figure in feminist art practice of the 1970s, Mendieta devised an emblematic, at times mythical female iconography.
In 1972 Mendieta began making ritualistic performances and haunting earth works, in which she immersed or inscribed her own body within nature. Blood, fire, water, and other natural elements are essential to her highly personal, often mystical vocabulary. Burial and regeneration are recurrent themes. Mendieta’s ephemeral “earth-body sculptures” and provocative performances were documented through film, video and photography. Whether painting her body with blood, or burning, carving and inscribing female symbols into the landscape, as in her Silueta series, Mendieta’s work is infused with enormous power and poetry.
Mendieta writes: “I have been carrying on a dialogue between the landscape and the female body (based on my own silhouette)… I am overwhelmed by the feeling of having been cast from the womb (nature). Through my earth/body sculptures I become one with the earth… I become an extension of nature and nature becomes an extension of my body…”
Over a fourteen-year period Mendieta made more than seventy films and videotapes that document her powerful body-based performances and landscape sculptures. A selection of these works has now been made available.
Ana Mendieta was born in Havana, Cuba, in 1948, and died in 1985. She studied at the University of Iowa, where she created many of her early performance works. Mendieta’s performances were also held at Franklin Furnace, New York; Oaxaca, Mexico; Belgrade and Antwerp. Her work has been included in exhibitions at the Bronx Museum, New Museum of Contemporary Art, and the Whitney Museum of Art, New York; and the Musée National d’Art Moderne, Paris. One-person exhibitions by Mendieta were held at A.I.R. Gallery, New York; Museu de Arte Contemporãnea, São Paolo, Brazil; Museo Nacional de Bellas Artes, Havana, Cuba, and Primo Piano, Rome. Following her death, retrospective exhibitions have been organized by the New Museum of Contemporary Art, New York; Pat Hearn Gallery, New York; Wexner Center for the Arts, Columbus, Ohio; and Helsinki City Art Museum, Finland. In 1997 Mendieta was the subject of a major retrospective organized by the Fundació Antoni Tàpies, Barcelona, Spain.
.
.
.
.
.
.
.
.
source: pendientedemigracionucmes

Ana Mendieta fue una artista cubanoamericana cuya vida terminó en condiciones trágicas cuando su cuerpo cayó al vacío desde el piso 34 de su apartamento en el Soho de Nueva York a la edad de 36 años después de una acalorada discusión con su marido Carl Andre. Andre fue el único testigo de su muerte y dijo que Mendieta se tiró por la ventana aunque aún la gente se pregunta qué pasó en realidad ese 8 de septiembre de 1985.

Mendieta conoció a Carl Andre y se casaron el mismo año de su muerte. Llevaban una vida muy intensa y ambos eran artistas de éxito. Hicieron su luna de miel en el Nilo, viajaron a distinos lugares y vivieron en Roma donde tuvieron exposiciones y donde Mendieta residió por temporadas desde 1983 hasta 1985, después de haber recibido una beca de la prestigiosa Academia de Roma.

El día del fallecimiento de Mendieta, su marido tenía arañazos frescos en la zona de la nariz y de la frente y sus declaraciones a la policía contradijeron las que él mismo había dado a la operadora cuando llamó a 911 en el momento del trágico suceso. No hubo otros testigos y sólo una persona en la calle oyó a una mujer gritar “no, no, no, no” y el golpe seco de la caía del cuerpo de Mendieta en el tejado de una charcutería situada debajo del apartamento que compartía la pareja.

Carl Andre defendió su inocencia durante tres años, compadeció tres veces ante los tribunales, consiguió una fianza de su amigo y compañero Frank Stella por valor de un cuarto de millón de dólares y finalmente fue declarado inocente. Sin embargo, aún se están escribiendo artículos y libros que tratan de esclarecer este caso y que, a la vez, analizan la obra de la artista Ana Mendieta.

Ana Mendieta y su hermana Raquel se subieron a un avión el 11 de septiembre de 1961 junto a otros niños cubanos como parte de lo que se llamó la Operación Peter Pan con un destino: Estados Unidos. Después de que Fidel Castro calificara a su revolución de socialista y después de que Cuba aumentara las alianzas con el mundo comunista, muchas personas católicas, incluso quienes apoyaron a Castro al principio (como Ignacio, el padre de Mendieta), vieron que estas declaraciones ponían en peligro sus creencias políticas y religiosas. Ignacio Mendieta, quien en su momento proveyó y escondió armas para los revolucionarios castristas en contra de Batista, fue sentenciado a 20 años de prisión por haberse aliado con la CIA en la batalla de Playa Girón (conocida también como la invasión de Bahía Cochinos). Gracias a la ayuda monetaria de coorporaciones estadounideses, la caridad de personas individuales y la iglesia católica, en 1961 miles de cubanos comenzaron a enviar a sus hijos a los Estados Unidos, país que había decidido otorgar visas a cubanos que llegasen como “estudiantes”, denominación que incluía a todos los cubanos de entre los 6 y los 16 años de edad.

Las hermanas Mendieta fueron mandadas a Iowa (cuando Ana tenía 12 años) donde vivieron en orfanatos, correccionales para jóvenes y casas de adopción. En Iowa por primera vez Ana Mendieta fue consciente de ser una persona de “color”. Después de haber nacido en Cuba en 1948 y de haber vivido una vida tranquila y económicamente estable en el seno de una familia aristócrata de ascendencia europea, Ana Mendieta llegó a Iowa, tuvo que cambiar la percepción racial de sí misma y aprendió a vivir de la caridad. Las hermanas sufrieron del racismo típico de una sociedad no acostumbrada a tener cerca personas de color, ‘diferentes’. Fueron llamadas “negras”, “putas” y les llegaban anónimos que decían “vuelve a Cuba”. Estas experiencias hicieron que Ana Mendieta siempre se calificara a sí misma como una artista y mujer de color, o como una artista no blanca.

En Iowa, Ana Mendieta tuvo una relación muy intensa con su profesor Hans Breder con quien viajó a México y a quien le debió sus años formativos y el amor que desarrolló por su tercera patria, México, un lugar que, según la autora, no era ni Cuba ni Estados Unidos, en donde podía hablar español, sentir la cultura latina donde había crecido y en donde la mayoría de la gente era de su altura y tenía un color de piel parecido al de ella. Mendieta no podía viajar a Cuba por las restricciones de los viajes a la Isla que se dieron durante el gobierno de Kennedy y pudo encontrar en México un espacio donde realizar su arte. Mendieta realizó muchas de sus Siluetas en México porque este país suponía una ubicación perfecta para sus performances, aunque también realizó algunas en Iowa. En esta serie, Mendieta utilizó una silueta como representación de la presencia de su cuerpo ausente la mayoría de las veces. Existen en estas obras un deseo de representar esta fuerza eterna femenina omnipresente y una necesidad de regresar al útero materno, una “sed de ser”, como manifestó la misma autora.

Mendieta estudió en la Universidad de Iowa donde se graduó de pintura en 1972. Sus impulsos creativos y los nuevos planes de estudio en Multimedia hicieron que la autora se decantara por la especulación del nuevo arte representativo, por eso sus primeras obras de 1972 a 1975 fueron de enfoque feminista, de provocación y preocupación por la mujer, la violencia y la defensa de nuevas estructuras sociales. Este sello de mujer y la necesidad de Mendieta de expresarse y defender a quienes ocupan los márgenes de la sociedad son características de sus obras hasta el momento de su fallecimiento.

En los años 80 y a pesar del carácter efímero de la obra de Mendieta, ésta posee ya un lugar prestigioso en la escena artítistica neoyorquina. Sus últimas obras son excavadas en las paredes de la Cueva del Aguila en el Parque Jaruco, a las afueras de La Habana, en 1981, formas que se acercan a cierto recuerdo de las representaciones artísticas de los pueblos indígenas prehispánicos. Estas imágenes excavadas en las paredes poseen los nombres de las diosas en el idioma taíno y representan la serie de Esculturas Rupestres que terminó Mendieta en su segundo viaje a la isla de Cuba en 1981. Durante los últimos años de su vida, Ana Mendieta experimentó con otros materiales como el papel quemado, las hojas secas, los troncos de los árboles, todos fuerzas de la naturaleza a la que la autora se sentía tan unida.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
source: artspycn

安娜·门迭塔(Ana Mendieta,1948-1985)回顾展“Late Works:1981-85”近日在Lelong画廊开幕。展览展出的雕塑、绘画、摄影、影像以及混合媒介作品展示了安娜·门迭塔(Ana Mendieta)对其在景观里的短暂实践向独立的艺术作品的转译。安娜·门迭塔(Ana Mendieta)从1980年开始就数次去到自己出生的国家——古巴。这些参观旅行带来了一种解决方式,使其能够实现自己以身份为导向的作品以及对普遍性的一个方面的探索。1983年,安娜·门迭塔(Ana Mendieta)离开纽约去了在罗马的美国学会(American Academy)参加一次驻留项目,她在那段时期里重新对自己的创作过程做了界定。

在80年代时,安娜·门迭塔(Ana Mendieta)逐渐脱离了表现性、记录性的作品,这在她最后的两件影像作品——“Ochún”(1981)与“Birth”(1981)里得到了印证。这些影像描绘了艺术家的身体在景观里的轮廓和痕迹,潮汐或是点燃了的火药使其发生了变形。1982年,安娜·门迭塔(Ana Mendieta)开始直接在新鲜的树叶上创作绘画作品,使用到了诸如钉子、针、铅笔等各种各样的工具。与她特定场域的户外作品一样,安娜·门迭塔(Ana Mendieta)接受了发生在这些物品上的时间的自然效果,比如树叶颜色和质地的改变等等。安娜·门迭塔(Ana Mendieta)后期创作的雕塑作品将她常见的像剪影一样的形式转变成了更加有形的物品,它们不再特定于她的身体,也不与一个特定的地点相关联。这样的发展在地板雕塑“Figure with Nganga”(1984)、“Untitled”(1983-84)等作品中均可以见到。