Roy Andersson

About Endlessness
La nueva película de Roy Andersson, una especie de secuela espiritual de A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence, está compuesta por una serie de viñetas narradas por una mujer joven desde un futuro indefinido: una pareja flota por una Colonia en ruinas; un padre se detiene a atar los cordones de los zapatos de su hija bajo la lluvia; un cura con crisis de fe busca ayuda de un psiquiatra que lo único que quiere es llegar a tomar el colectivo de vuelta a casa. La película, por la que Andersson ganó el León de Plata a Mejor Director en el último Festival de Venecia, es otra muestra de su talento para captar la esencia de la vida, transitando entre la comedia y el drama, entre la alegría y la tristeza. Y todo esto en apenas 76 encantadores minutos.

Cocky Eek

Cocky Eek es difícil de describir. Su trabajo tiene que ver más con la exploración de un fenómeno más que cualquier otra cosa. Ella investiga la mecánica y la estética de los neumáticos como una estrategia para crear algo de otro mundo. Su interés en las composiciones livianas sugiere algo que usualmente vuela o flota. Sus investigaciones de lo que ella llama, ‘pneumatology’, son el estudio del estado de ser ligero. En esencia, su trabajo trata de empujar los limites de una tectónica (más bien la falta de ella) que ha sido olvidada y destinada para situaciones de corto plazo. Sus investigaciones están catalogadas entre tipos de inflables, el lenguaje arquitectónico, consideraciones en diseño y otras referencias de diseño inflable.

ANDREI TARKOVSKY

أندريه تاركوفسكي
塔可夫斯基
アンドレイ·タルコフスキー
Андрей Тарковский
el sacrificio
Para comenzar a hablar de este poema, es recomendable hacerlo utilizando las mismas palabras de Andrei, en su libro ‘Esculpir en el tiempo’, página 44:
“Normalmente se busca una puesta en escena más expresiva, porque con ella se quiere mostrar de forma inmediata la idea, el sentido de la escena y su subtexto. También Eisenstein trabajó de este modo. Además se parte de la base de que la escena cobra así la necesaria profundidad, una expresividad dictada por el sentido. Esto es una idea primitiva, sobre cuya base surgen muchas convenciones superfluas, que diluyen el tejido vivo de la imagen artística”
Esta reflexión estética ya confirma en Tarkovski un artista asombroso, muy superior a prácticamente todos sus coetáneos, principalmente porque pudo contextualizarla en su labor como director, más que nunca en ‘Sacrificio’, como también llevó hasta sus últimas consecuencias su idea del cine como una captura del tiempo real. Y lo hizo homenajeando a Bergman sin perder su propia esencia, y a otros admirados cineastas como Kurosawa, el primero en dirigir una ficción en torno a la amenaza nuclear (lógico, siendo Japón el primer país que sufrió sus aterrador poder de devastación) en ‘Crónica de un ser vivo’ (‘Ikimono no kiroku’, 1955). Los primeros ochenta, con los coletazos finales del imperio soviético y la paranoia sobre una inminente guerra nuclear, vieron nacer la que probablemente sea la obra magna sobre el tema, ‘Terminator’ (‘The Terminator’, James Cameron, 1984), que Tarkovski pudo ver en el Festival de Londres antes del rodaje de su última película, sintiéndose impresionado por ella a pesar de despreciar su extrema brutalidad.
Hablar con Dios
cinema full